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La Dignidad del Hombre

Por Clemente Terrero

La dignidad es una condición mediante la cual una persona se hace valer ante los demás, es una acción consciente de defensa de su integridad humana, ética y moral. La dignidad está íntimamente ligada al componente espiritual de cada ser.

Hombres que se han destacado en la lucha por la emancipación de los pueblos han dado ejemplo de dignidad, en los momentos más difíciles de sus vidas.

Uno de los primeros ejemplos de dignidad, contenida en las escrituras bíblicas, fue el de Jesús de Nazaret, quien por sus ideas espirituales y sociales fue perseguido, hecho preso, juzgado, condenado y paseado por las calles de la ciudad para humillarlo.

En ese recorrido lo castigaron, le pusieron una corona de espina, lo clavaron en una cruz, le vociferaron epítetos contra sus ideas y su persona. Pero Jesús se mantuvo sereno, no se quejó, no imploró, aceptó valientemente su destino, haciendo valer su pensamiento, el cual se ha mantenido vigente a través de los tiempos.

Otro ejemplo de dignidad fue el de Ernesto -Che- Guevara, héroe latinoamericano. El Che fue hecho prisionero en un enfrentamiento militar en Bolivia, durante el tiempo que estuvo en manos de los enemigos se mantuvo callado, tranquilo y frío, no se arrodilló, a pesar de estar consciente de que iba a ser asesinado.

Cuando lo fueron a fusilar, dijo: apunten bien que es a un hombre que van a matar. Una vez muerto le cortaron las dos manos, testimonio del odio que le tenían, solo por defender a los explotados del mundo.

Así también debe destacarse la dignidad de Francisco Alberto Caamaño, el comandante de abril, quien fue capturado en una gesta guerrillera en 1973, y cuando iba a ser fusilado, proclamó: que viva la República Dominicana. Por venganza a su heroica participación en la guerra del 1965, sus restos fueron quemados y dejados abandonados en las montañas de Ocoa. Caamaño no se dobló ni suplicó.

Amaury German Aristy fue otro hombre que tuvo dignidad, después de la guerra de abril formó los comandos de la resistencia, para hacerle frente a la embestida del gobierno Balaguerista en contra de la juventud, que reclamaba libertad y justicia. En un momento de la lucha dijo: si nos vencen vencerán a los muertos.

El 12 de enero de 1972, su grupo fue ubicado en el kilómetro 14 de la autopista Las Américas, enfrentando con gallardía al ejército del régimen criminal. Al final, cuando Amaury queda solo en el combate, le pidieron que se rindiera, pero no lo hizo. Después de largas horas de combate, cae abatido por el inmenso poderío militar del enemigo.

La dignidad tiene que ver con la esencia del ser, con su espíritu, con su conciencia. Los hombres deben mantener su dignidad, a pesar de las circunstancias, no rogar, no suplicar ni implorar, no pedir prebendas, posiciones o reconocimientos.

El hombre revolucionario debe tener dignidad, no arrodillarse por ningún bien material, no renunciar a sus ideas, ni vender su conciencia y mucho menos traicionar a sus compañeros de lucha, por nada del mundo.

Por la dignidad y el decoro de los hombres de pensamientos libres y críticos que luchan por la justicia social en toda la Tierra.

*El autor es médico pediatra e investigador social

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