Home / ANALISIS / Desconsiderada, soez, ridícula e indecente

Desconsiderada, soez, ridícula e indecente

Por Alexis Almonte

Estas palabras les quedan pequeñas a la inconducta desaforada de la claque ultranacionalista y xenófoba que saboteó recientemente en la Biblioteca Nacional lo que se proyectaba como un interesante debate: el Panel “Raíces y causas de la Migración en la República Dominicana”.

Sobre ese amigo decente y educado que es Menoscal Reynoso, director de la revista País Dominicano Temático, organizador del evento, llovían todo tipo de denuestos, insultos e improperios cuando pronunciaba las palabras introductorias.

Los abucheos e imprecaciones también impactaron contra los panelistas Josué Gastelbondo, jefe de Operaciones de la Organización Internacional para las Migraciones en República Dominicana; la directora ejecutiva del Instituto Nacional de Migraciones, Florinda Rojas, y el sociólogo Wilfredo Lozano.

Al ex cónsul haitiano Edwin Paraison tuvo que marcharse, porque querían freirlo en alquitrán, llegando la insolencia al extremo de que el propio licenciado Pelegrín Castillo, el otro panelista, tuvo que afrontarlos severamente, con todo y su coincidencia ideológica con los atacantes.

El comportamiento agresivo de la claque provocó, reitero, el retiro de tres de los panelistas y de Paraison y concluida la intervención del único interventor, el licenciado Castillo, terminaron retirándose para completar el boicot, cuando el daño ya estaba hecho.

Mi esposa Siddy Roque, que llegó a encontrarme en el caldeado escenario, me dijo que le extraño la presencia a la entrada de la Biblioteca Nacional de un grupo expectante de policías, lo que para mí indica que el desorden no fue espontáneo sino algo cuidadosamente planificado y conocido de antemano por las autoridades.

Aunque me pidió que nos fuéramos, por la anarquía y el tenso ambiente reinante, le dije que por solidaridad con Menoscal y porque abandonar el escenario sería contribuir con el despropósito de los turberos fascistas, debíamos quedarnos. Y nos quedamos.

Como para que constara su pensamiento extremista y xenófobo la turbamulta no cesaba de vociferar a viva voz “Viva Trump”.

Concluyo felicitando a mi amigo Menoscal, pues el aparente fracaso de su panel no lo fue tal. Lo que se puso de manifiesto con crudeza fue, en esencia, la sinrazón y la verdadera catadura de la ideología autoritaria de estos grupos que temen como el Diablo a la cruz al derecho a la disensión y al debate franco y abierto de las ideas.

alexis.almonte@gmail.com

Acerca de Alexis Almonte

También ver

Los duartianos no pueden ser anti-haitianos

Por Euri Cabral En los últimos días el sentimiento nacionalista irracional y anti-inmigrante ha estado …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: