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PLD, unidad y madurez política

Por: Luis Fernández Valerio

Después de la exitosa reunión del comité central del PLD, donde primó la madurez politica y donde  se tomaron importantes acuerdos, que deberán contribuir con la necesaria unidad interna  del partido, se impone la reflexión, la sensatez y el buen juicio, de modo que se restablezca la disciplina y el orden en la principal fuerza política de la República Dominicana.

Los hombres y las mujeres del PLD tenemos una gran  responsabilidad histórica que nos compromete a hacer factible y sostenible la unidad partidaria, ya que es en la unidad que radica la fuerza que nos impulsa a la acción, la división y los enfrentamientos sin sentido solo conducen al fracaso, nadie dividido triunfa, solo llegan a la victoria los que luchan con razón, firmeza y unidad.

Las luchas internas que no estén bien conducidas y que tengan un interés marcadamente personal, no deben tener cabida en el PLD, una cosa es la discrepancia, las diferencias políticas y el planteamiento de las ideas de cada quien y otra muy diferente son las ofensas, los maltratos, las humillaciones, las descalificaciones y las acusaciones sin sentido, que producen serias heridas, que dificultan la unidad partidaria y solo crean dudas y rencores en los militantes.

En una entrevista a la prensa el guía y líder histórico de nuestro partido Juan Bosch señaló lo siguiente, Creo que el partido tiene lideres suficientes, capaces y honestos, para servir al partido y desarrollarlo, aunque yo muera esta tarde…El partido tiene su carisma y su mística propia¨,´´ son esos dirigentes unidos fuertemente, los que deben demostrar capacidad de diálogo, para concertar y llegar a acuerdos que eviten disputas innecesarias, que lo único que hacen es enfrentar a compañeros, desviando a la organización de sus verdaderos objetivos políticos y sociales´´.

Los que ejercemos la política como un servicio al país , tal como lo enseñara  con su acción y su ejemplo el maestro Juan Bosch, debemos rechazar los enfrentamientos estériles que fragmentan  y debilitan al partido, alejándolo de sus principios políticos y su compromiso con el pueblo, provocando que cada día sean más los que dejan de creer en la política y en las organizaciones que viven en una constante puja interna, que unida a las pasiones desbordadas y a las descalificaciones e insultos contra sus propios compañeros, crean una situación de desconfianza entre la población, que produce desencanto y frustración.

Las luchas en las cuales prevalecen los intereses personales o de grupo, constituyen un huracán que atenta contra la unidad del Partido, lo que hace que perdamos de vista a nuestros verdaderos enemigos políticos. Juan Bosch al hablar de la unidad del Partido lo dice de esta manera, ¨ lo que sostiene unido a un partido y sostiene funcionando su organización es el hecho de que sus miembros tengan las mismas ideas, pero las ideas iguales dan nacimiento a métodos iguales de trabajo y de esas dos igualdades surge en forma natural la disciplina´´.

El liderazgo del partido debe ser fuerte y muy comprometido con los intereses del pueblo y con los militantes de la organización, esta es la garantía para garantizar la capacidad del partido, para mejorar, renovarse e innovarse y mantener el apoyo de las mayorías nacionales, es este liderazgo fuerte y unificado el que ha contribuido con los triunfos electorales del PLD y el que ha propiciado el proceso de cambios que se ha producido en la Republica Dominicana en los gobiernos peledeistas, y es a esa dirección del PLD y a sus bases a la que le corresponde  dar los pasos necesarios para que el partido siga gobernando por otros periodos de gobierno.

No podemos seguir contribuyendo al desaliento y a la pérdida de confianza de nuestros militantes y de sectores del pueblo en nuestro partido, el PLD nació con un fin y es el de crear una nueva sociedad donde la inclusión social, la solidaridad, el progreso y el bienestar del pueblo dominicano, sigan siendo nuestro objetivo político fundamental.

Hay que pensar seriamente en renovar y transformar el partido de acuerdo a los nuevos tiempos sin olvidar nunca los principios que nos dieron origen,  solo debemos tener la voluntad política necesaria y la consciencia de que el país necesita un PLD activo, militante, progresista, solidario y comprometido con los mejores intereses nacionales, como siempre lo predico nuestro líder histórico Juan Bosch.

Hay que hacer que el partido no sea solo una maquinaria electoral, sino un instrumento político al servicio del pueblo dominicano, pendiente siempre de su progreso y su desarrollo  político, es necesario renovar pero también es importante retomar principios, combinar estos dos elementos de manera efectiva contribuirá de manera firme al fortalecimiento de nuestro partido, como una fuerza política al servicio del país y sus mejores causas.

La continuidad del proceso de cambios que se inició en el 1996, con el primer gobierno del compañero Leonel Fernández Reyna y que hoy continua con los gobiernos que ha presidido el compañero Danilo Medina tiene que ser garantizada con la unidad del principal partido político del país el PLD, cuyos dirigentes deben poner en alto el pensamiento político del profesor Juan Bosch y los intereses nacionales, para incentivar y motivar en toda la estructura partidaria un clima de respeto y una democracia interna verdadera que contribuya a la necesaria fraternidad y reconocimiento de la labor realizada por todos los miembros del partido, bases fundamentales para fortalecer la unidad partidaria.

Las fuerzas progresistas del país y principalmente el PLD como organización mayoritaria, le corresponde garantizar una fuerte unidad partidaria, sincera, responsable y  fraterna, que no se quede en intenciones y meras palabras de momento, sino que la misma sea el resultado de actos acciones y hechos que fortalezcan al Partido y al gobierno, de modo que sean derrotados los planes de las fuerzas atrasadas del país y de las fuerzas extranjeras, que buscan hacer fracasar al gobierno y destruir al PLD.

La actual coyuntura política del país demanda el fortalecimiento de la unidad progresista y del gobierno, como única forma de llevar adelante el plan de nación y los proyectos de desarrollo que se ejecutan y se ejecutaran en beneficio de las grandes mayorías nacionales, que cada día reclaman con mayor fuerza la solución de sus problemas, frutos de una deuda social acumulada de muchos años, por el ejercicio irresponsable de muchos gobiernos anteriores a los del PLD.

El momento no es de dobleces y vacilación, el pueblo dominicano merece una Dirección Política unida , ejecutando acciones para enfrentar los problemas nacionales,  es esa nuestra razón de ser y nuestro compromiso político fundamental y de él no debemos apartarnos ni un momento, es esa  dirección  la única que nos permitirá una efectiva acción política , que nos conducirá por los caminos de la victoria,  lo que nos hará sentirnos orgullosos de haber contribuido a la felicidad de la República Dominicana.

 

Luis Fernández es político y comunicador

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